Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2025
Vol. 27, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://www.itsup.edu.ec/sinapsis
the inclusion criteria. Results show progress in the decoding of neural signals for real-time
communication, stroke patient rehabilitation, and the development of intelligent prosthetics.
However, limitations remain related to brain data privacy, implant durability, and vulnerability to
cyberattacks. It is concluded that sustained advances in AI applied to neurotechnology require
strong regulatory frameworks and neurosecurity strategies to ensure their responsible, ethical, and
safe use.
Keywords: Artificial intelligence, Neurotechnology, Brain-computer interfaces,
Neuroprosthetics, Rehabilitation, Neurosecurity
Introducción
La inteligencia artificial (IA) ha transformado profundamente el campo de la neurotecnología en
las últimas dos décadas. Su aplicación más destacada se observa en el desarrollo de las interfaces
cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés), sistemas que permiten traducir señales
neuronales en comandos digitales para controlar dispositivos externos. Estas tecnologías han
abierto oportunidades sin precedentes en áreas como la comunicación asistida para personas con
parálisis, la rehabilitación motora y el diseño de neuroprótesis avanzadas (Xu, 2021). Además,
han generado un creciente interés en la comunidad científica por su potencial clínico y social
(Harper, 2023).
En los últimos años, proyectos liderados por empresas como Neuralink, Synchron y Paradromics
han demostrado la viabilidad de implantes cerebrales capaces de registrar y decodificar señales
neuronales en tiempo real. Estos avances han alimentado la expectativa de una integración
práctica de las neurotecnologías en entornos médicos y de rehabilitación (Kleeman, 2025). De
manera similar, estudios recientes han evidenciado mejoras en la velocidad y precisión de la
decodificación del habla mediante implantes de nueva generación (Mullin, Synchron’s Brain-
Computer Interface Now Has Nvidia’s AI, 2025). También se ha documentado que estos sistemas
han comenzado a proporcionar a pacientes con discapacidades severas la posibilidad de
comunicarse de manera más eficiente, acercándose cada vez más al lenguaje natural (Brandman,
2025).
El uso de algoritmos de aprendizaje profundo ha sido decisivo en este progreso. Modelos como
las redes neuronales recurrentes y los transformers han permitido aumentar la precisión en la
clasificación de señales cerebrales complejas. Por ejemplo, investigaciones en el área de
neuroprótesis del habla han mostrado resultados alentadores, donde pacientes lograron producir
palabras con una velocidad cercana a la comunicación natural gracias a la IA (Francis R. Willett,
2023). Del mismo modo, se han reportado avances en la predicción de la actividad motora a partir
de señales electroencefalográficas mediante arquitecturas de aprendizaje profundo (Khondoker
Murad Hossain, 2023). Otras propuestas, como las de (Yi Ding, 2024) basadas en el uso de
transformadores aplicados a datos cerebrales, han incrementado la eficacia en la decodificación
de intenciones motoras y cognitivas. Incluso investigaciones recientes han explorado la
integración de representaciones contrastivas en el proceso de decodificación, con resultados
prometedores (Lun-Wei Ku, 2024).
No obstante, el crecimiento acelerado de estas tecnologías plantea desafíos de gran relevancia.
Uno de los principales problemas es la protección de los datos neuronales, considerados entre los
más sensibles debido a su capacidad de reflejar aspectos íntimos de la identidad y el pensamiento
humano (Laurie Pycroft, 2016). En paralelo, se ha señalado la vulnerabilidad de los dispositivos
neurotecnológicos frente a ciberataques, lo que exige protocolos de seguridad especializados en
lo que se conoce como neuroseguridad (Angelakis, 2024). También se ha advertido que persisten
limitaciones metodológicas en los estudios actuales, dificultando la estandarización de protocolos
y la comparabilidad de resultados entre investigaciones (Jianan Chen, 2023). Estas carencias
subrayan la necesidad de fortalecer tanto los aspectos técnicos como los marcos regulatorios y
éticos (Tyler Schroder, 2025).
La relevancia de este campo de investigación también se refleja en su potencial impacto
interdisciplinario. Por un lado, la medicina clínica puede beneficiarse de sistemas que optimicen
la rehabilitación de pacientes con accidentes cerebrovasculares y enfermedades
neurodegenerativas, facilitando la personalización de terapias y reduciendo costos asociados a
tratamientos prolongados (Daniel Wang, 2025). Por otro lado, la informática y la ingeniería