Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2025
Vol. 27, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://www.itsup.edu.ec/sinapsis
concentrations during the period 2010-2024. The study was based on a quantitative, descriptive,
and documentary approach, using information from official population projections. The
methodology consisted of calculating central tendency and dispersion indicators; comparative
graphs allowed observing provincial and regional evolution in the years 2010, 2015, 2020, and
2024. The results show widespread population growth, albeit with strong territorial inequalities.
The provincial average increased from 602,000 inhabitants in 2010 to 723,000 in 2024, while the
median increased from 405,000 to 477,000. Dispersion also increased, as the standard deviation
grew from 842,000 to more than one million inhabitants and the range widened from 3.6 million
to 4.4 million. This reflects a greater gap between highly populated provinces, such as Guayas
and Pichincha, compared to territories with low demographic weight, such as Galapagos and
Pastaza. At the regional level, the Coast experienced the greatest growth, rising from 7.5 to 9.2
million inhabitants, followed by the Sierra, with an increase from 6 to 7 million. The Amazon
region increased from 700,000 to 960,000 inhabitants, while the Insular region increased from
23,000 to 29,000. These results allow us to conclude that, while all regions are experiencing
growth, the provinces with the highest levels of urbanization, infrastructure, and economic
development account for the majority of the population, reinforcing unequal territorial
distribution and posing challenges for regional planning and equity.
Keywords: Mobility, infrastructure, basic services, regional inequality, urban growth
Introducción
En 2024, la población de América Latina y el Caribe alcanzó aproximadamente 663 millones de
personas. Según la CEPAL (2024), la mayor parte de esta población reside en zonas urbanas; para
2024, el 81.2 % vivía en ciudades, y se proyecta que para 2050 esta proporción aumente al 89 %,
concentrándose el crecimiento en grandes metrópolis como Ciudad de México, São Paulo o
Buenos Aires. En otras palabras, América Latina presenta una elevada urbanización y
concentración demográfica en megaciudades, situación que implica desafíos en infraestructura,
vivienda y servicios urbanos. Esta dinámica resalta la tendencia de un continuo éxodo rural–
urbano y una densificación acelerada en pocos núcleos urbanos clave.
El Ecuador es un país que, a lo largo de los años, ha presentado cifras demográficas relevantes
que permiten la evolución constante del territorio con relación a sus individuos, ya que este “no
es solo un espacio físico, sino un concepto multidimensional que abarca aspectos simbólicos,
culturales, históricos, sociales y económicos que configuran la identidad de un pueblo” (Salcedo
de la Fuente, Herrera Carrasco, Illanes Aguilar, Poblete Valderrama, & Rodas Kürten, 2024). Por
ello, de acuerdo con su ubicación en la región de Latinoamérica y su organización política a nivel
nacional, Ecuador se estructura territorialmente en zonas regionales, Costa, Sierra, Amazonía y
Región Insular, está dividido en 24 provincias. “En la actualidad, la superficie total del Ecuador
es de 256369, 5 km², a su vez que la superficie continental del Ecuador, resultante al excluir la
región insular, es de 248359,48 km²” (Batidas, 2011).
Vignoli, J. (2002), menciona que “La concentración de la población se refiere al fenómeno
mediante el cual los habitantes de un territorio tienden a agruparse en determinados lugares, ya
sea por oportunidades económicas, acceso a servicios, conectividad u otros factores” (p. 11). Esta
aglomeración suele estar relacionada con dinámicas urbanas, centralismo y desequilibrio regional
Según antecedentes investigativos, la evolución histórica en lo que respecta a la población de
Ecuador se enfatizaba una concentración poblacional con más alta frecuencia en las regiones
Costa y Sierra, a lo largo de los años, el Ecuador crece aproximadamente 2.5 millones en
habitantes cada 10 años (Figueroa, 2022). Asimismo, autores como Hernández, A. (1996),
señalan:
Una población humana asentada en determinado territorio, y observada durante un cierto
lapso, puede aumentar, mantener igual o disminuir su número de integrantes, es decir, la
cifra de su magnitud. Ello sucede en virtud de la relación que guarden entre sí el número
de nacimientos, de defunciones y de desplazamientos ocurridos en relación a dicha
población. (p. 18).
Por ello, en la población ecuatoriana existe una clara diferencia en la distribución de la población
en las zonas urbanas y rurales en respuesta a condiciones ambientales, políticas y económicas de
éstas. No obstante, existe un contexto global muy común ante la alta concentración de personas