Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2025
Vol. 27, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://www.itsup.edu.ec/sinapsis
En Ecuador se realizó una investigación del confort térmico y el impacto ambiental de las
viviendas emergentes en las regiones andinas de Ecuador, donde los desastres naturales son
frecuentes. Se propone un modelo de vivienda que utiliza estrategias bioclimáticas, como
captación solar, masa térmica y materiales locales reciclados, para asegurar el confort interno y
reducir la energía incorporada (EIT). Los resultados indicaron que el modelo alcanzó temperaturas
de confort de manera pasiva, con una EIT de 2135.38 MJ/m², menor que en otras viviendas
sociales, con este trabajó se demostró que las soluciones habitacionales pueden ser sostenibles y
adaptadas a las condiciones climáticas locales(Torres Quezada y Lituma Saetama 2023).
En Argentina se realizó un estudio de entornos urbanos caracterizados por altas temperaturas y
una densa concentración de edificaciones, la vegetación emerge como un aliado crucial en la
búsqueda de bienestar. No solo embellece el paisaje, sino que también actúa como un regulador
natural de la temperatura, proporcionando sombra y frescura a los habitantes. Al integrar espacios
verdes en la planificación urbana, se puede mitigar el efecto de las islas de calor y mejorar la
calidad de vida, creando un ambiente más agradable y saludable para todos. La vegetación,
entonces, no es solo un elemento estético, sino una necesidad vital para el confort térmico en
nuestras ciudades (Ramos, Duval, y Benedetti 2024).
En algunas partes del mundo, el estrés térmico severo es especialmente perjudicial para personas
con problemas cardiovasculares y adultos, las personas se les dificulta que el cuerpo mantenga
una temperatura adecuada de aproximadamente 37 °C (Ahmadi Venhari, Tenpierik, y Taleghani
2019).Además, es crucial mejorar el confort térmico para proteger la salud humana, ya que
estudios globales indican que la temperatura mínima de mortalidad se sitúa en un rango similar a
las temperaturas neutras que favorecen el confort térmico (Jiang, 2019).
La orientación errónea de las edificaciones incrementa la temperatura en el interior, valores por
encima del rango de confort (Urrego García, 2018). En la Mesa – Cundimarca, mediante una
investigación a través de simulaciones y análisis de ventilación natural, demostró que
incrementar vegetación y el rediseño de ventilación cruzada disminuyen la temperatura
operativa en mas de 4°C, garantizando mayor bienestar en los espacios habitables.
En el estudio de una tesis se evaluó las condiciones del confort térmico de unidades
habitacionales del conjunto Fuentes del Río en la ciudad de Portoviejo, como objetivo
principal se identificaron las condiciones adecuadas de habitabilidad en cuanto a la temperatura,
considerando la orientación del diseño de las edificaciones para implementar estrategias pasivas
que permitan reducir la dependencia de los sistemas activos de climatización. (Molina y
Zambrano, 2017). Una vivienda saludable promueve el bienestar físico, mental y social. Esto
implica una estructura segura, control de humedad, ventilación, iluminación adecuada,
disponibilidad a servicios básicos y un entorno comunitario favorable que contribuya la calidad
de vida (OPS, 2022).
En las zonas de climas cálidos del Ecuador, la vivienda de interés social presenta deficiencias
en confort térmico asociadas al escaso enfoque bioclimático y a la baja eficiencia de sus
envolventes. Investigaciones muestran que, en tipologías unifamiliares y multifamiliares, los
usuarios registran altas tasas de insatisfacción térmica por calor excesivo (Giraldo Castañeda,
Czajkowski, y Gómez 2021). Un ejemplo en este sentido es la ciudad de Manta, se examinó el
grado de disconfort en las viviendas sociales del conjunto Habitacional La Primavera,
centrándose en el barrio Altamira. El estudio permitió conocer deficiencia del diseño
arquitectónico, considerando los factores climáticos que afectan el confort térmico interior de
las viviendas. (López Cedeño 2018).
Asimismo, en la parroquia Crucita del cantón Portoviejo, se evaluó las condiciones del confort
térmico al interior de viviendas, a pesar de crecientes soluciones habitaciones los diseños
arquitectónicos de carácter social representan un desafío significativo, la creciente soluciones
que existen se caracterizan por el uso de materiales convencionales como zinc para material de
cubiertas, presente en 49.83% de los casos o combinaciones que no responden adecuadamente
a las exigencias térmicas en zonas de clima cálido y húmedo. El análisis bioclimático y la
evaluación de las temperaturas actuales fundamentaron el diseño de las viviendas, cuyo
resultado, es mejorar los diseños arquitectónicos con cubiertas de dos aguas, donde fueron
simulados y analizados para validar su efectividad (Campos Medranda 2018).