Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2025
Vol. 27, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://www.itsup.edu.ec/sinapsis
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) representa un desafío importante en el ámbito educativo
debido a las múltiples barreras que enfrentan los niños en áreas como la comunicación social, la
interacción verbal y el desarrollo lingüístico; una de las dificultades más recurrentes en los
estudiantes con este trastorno es la expresión oral, la cual se ve comprometida por factores
neurolingüísticos y socioemocionales que afectan su dicción, entonación, fluidez y comprensión
del lenguaje (Alcalá & Ochoa , 2022); esto impacta directamente en su participación en el aula,
en su integración social y en el desarrollo de habilidades comunicativas esenciales para su proceso
de aprendizaje.
En este contexto, se busca plantear estrategias didácticas inclusivas que favorezcan el desarrollo
del lenguaje oral desde una perspectiva emocional y adaptada a las características de los niños
con autismo, así, entre los recursos pedagógicos existentes, la literatura infantil perfilada como
una herramienta para estimular no solo la creatividad y la imaginación, sino también la dicción,
la expresión oral y la capacidad de interacción verbal; no obstante, su uso específico como medio
para apoyar niños que presenten esta capacidad limitada, ha sido escasamente explorado en
contextos educativos inclusivos (Vazquez-Vazquez, Garcia-Herrera, Ochoa-Encalada, & Erazo-
Álvarez, 2020).
A partir de esta problemática, se plantea como objetivo central analizar cómo la literatura puede
convertirse en un recurso didáctico eficaz para fortalecer las capacidades de dicción y expresión
oral en estudiantes con TEA, entendiendo que la palabra, la narración y el acto simbólico tienen
un poder transformador en la construcción del lenguaje; de tal manera, que se inserta en un campo
donde demanda propuestas pedagógicas concretas, que reconozcan la neurodiversidad y
respondan a las necesidades comunicativas particulares de los niños en el espectro autista
(Guanoluisa, Álvarez , Izurieta , & Paredes , 2021).
De acuerdo a la realidad problemática, la investigación se estructura en base a dos variables: la
literatura infantil como medio didáctico, la misma que implica estrategias activas como la lectura
en voz alta, la dramatización, la poesía rimada y los juegos lingüísticos, todos ellos diseñados
para enriquecer el entorno comunicativo y emocional del niño (Mínguez-López, 2023); y, por
otro lado, se considera como variable dependiente a las capacidades de dicción y expresión oral,
entendidas como la habilidad para pronunciar con claridad, emplear un ritmo adecuado, modular
la voz y expresar pensamientos de forma coherente y fluida, elementos que se ven frecuentemente
comprometidos en los niños con TEA (Gray, 1991).
La educación inclusiva ha sido promovida en las últimas décadas por marcos internacionales
como la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU (2006), y
el informe de la UNESCO (2020), los cuales destacan la necesidad de garantizar el derecho a una
educación equitativa y de calidad para todos los estudiantes, sin importar su condición o
capacidad; en América Latina, este enfoque ha sido adoptado en las políticas nacionales,
incluyendo a Ecuador, donde se promueven metodologías activas e inclusivas en el aula.
En otras consideraciones, hay diversas investigaciones que han demostrado la eficacia de
programas basados en el uso de literatura infantil para el desarrollo del lenguaje; por ejemplo, los
estudios de Whitehurst y otros (1994), evidencian que la lectura dialógica mejora
significativamente la expresión oral en niños. En el caso específico de los niños con autismo,
investigaciones como las de Corbett y otros (2014), sugieren que los cuentos, rutinas narrativas y
actividades teatrales pueden incrementar la interacción social y la capacidad de verbalizar
emociones en niños del espectro autista.
Desde una perspectiva particular dentro contextos escolares, se han documentado experiencias
exitosas con el uso de literatura adaptada en: cuentos personalizados, materiales multisensoriales
y ejercicios de dramatización, los cuales han permitido crear entornos accesibles para la expresión
oral de niños que presentan esta limitación, así, promoviendo su participación activa, su
comprensión del mundo simbólico y su autonomía comunicativa (Lears, 1998); sin embargo,
también se ha evidenciado que existe una brecha entre el conocimiento teórico y su aplicación en
el aula, ya que muchos docentes no poseen formación específica sobre cómo adaptar la literatura
a las necesidades del alumnado neurodivergente o no tienen los recursos e implementos necesarios
para aplicar la pedagogía inclusiva, lo que refuerza la necesidad de desarrollar propuestas
pedagógicas que respondan a estas realidades (Moliner , Arnaiz , & Sanahuja , 2020).