Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2025
Vol. 27, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://www.itsup.edu.ec/sinapsis
sociales deben basar sus intervenciones en un sólido conocimiento teórico, desempeñando una
variedad de roles en su quehacer profesional, entendiendo por rol a la acción que “hace
referencia a su quehacer profesional frente a una problemática social, el cual debe estar
sustentado con conocimientos teóricos previos a su intervención, más no con supuestos. Por
lo que será su metodología quien definirá su accionar” (Pérez, 2021, p.16).
En este sentido, esta base teórica les permite comprender mejor a los profesionales de Trabajo
Social, las dinámicas sociales y aplicar estrategias efectivas para la atención y resolución de
problemas. De esta manera, algunos roles que desempeñan los profesionales de Trabajo Social
son: promotor, planificador, reformador, investigador, gestor, educador, animador, facilitador,
orientador, evaluador, consultor, proveedor de servicios, coordinador, entre otros (Vera y
Peña, 2024; Román y Romero, 2022). Finalmente, los trabajadores sociales también juegan un
papel importante en la defensa de los derechos humanos y la justicia social. Abogan por
políticas públicas que promuevan la equidad y la inclusión, y trabajan para eliminar barreras que
impiden el acceso a servicios básicos.
Funciones del Trabajador Social
El Trabajador Social se encarga de potenciar las capacidades de los individuos y proporcionar
apoyo y asesoramiento. Además, ejerce la facultad de autodeterminación de los usuarios y
colectivos. Según Correa et al., (2019), se han identificado las siguientes funciones en diversas
áreas profesionales:
Atención directa: Los trabajadores sociales se encargan de detectar y tratar las necesidades
psicosociales a nivel individual, grupal, familiar y comunitario. Esto implica la gestión de
recursos humanos y organizativos, contribuyendo a la administración de prestaciones públicas,
su distribución y la protección de las poblaciones vulnerables.
Planificación y evaluación: En los macro y microsistemas, el profesional de lo social, mediante
el conocimiento y análisis de procesos sociales y necesidades, participa en el diseño, desarrollo
y ejecución de planes, programas y proyectos sociales, contribuyendo también en la
formulación de políticas sociales en un nivel estratégico y prospectivo.
Gerencia y administración: El Trabajador Social desempeña un papel crucial en la gerencia y
administración de los servicios sociales, organizando, dirigiendo y coordinando estos servicios
para garantizar su eficacia.
Investigación y docencia: Esta función implica que el trabajador social realice investigaciones
relacionadas con su práctica profesional, con el fin de revisarla continuamente y buscar nuevas
formas de abordar los problemas vitales que enfrenta. Además, incrementa su comprensión de
la realidad social a través de la investigación, lo que le permite ajustar las metas de
intervención y modificar prácticas que perpetúan la desigualdad y la injusticia social.
A través de estas funciones, el Trabajador Social no solo actúa dentro de las instituciones de
salud, sino que también se involucra en los espacios donde se generan relaciones sociales y
redes de apoyo, fortaleciendo las capacidades individuales y proporcionando apoyo y
asesoramiento, promoviendo la autodeterminación de los usuarios y colectivos.
Definición de violencia
La violencia se define como el uso intencional de la fuerza física, ya sea de manera amenazante
o efectiva, contra uno mismo o contra otros, provocando lesiones, muerte, daños psicológicos,
trastornos del desarrollo o privaciones (Organización Mundial de la Salud, 2018).
Este fenómeno social afecta a todas las personas, sin distinción de edad, raza, sexo o estado
civil. Sin embargo, los grupos más vulnerables y propensos a ser víctimas de violencia
incluyen a mujeres, niños, adolescentes, ancianos y personas con discapacidad. A nivel
mundial, la mayoría de los países han establecido normas y leyes para proteger a las personas
de estos actos violentos.
En este sentido, de acuerdo a los postulados teóricos de García y Pérez (2020), esta violencia
afecta negativamente la salud mental y emocional de las mujeres, repercutiendo en su
autoestima, bienestar general y calidad de vida. Además, suele preceder a la violencia física,
por lo que su identificación y prevención son cruciales para evitar que la situación empeore y
se produzcan daños físicos. Siendo fundamental reconocer la gravedad de la violencia
psicológica y adoptar medidas efectivas para prevenirla, como sensibilizar a la sociedad,