ISSN 2773-7705
Periodo. Julio – Diciembre 2021
Publicado: Vol. 5, Nro. 2, 2021-12-31
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encuestas realizadas en Portoviejo nos dejan en claro
que en su mayoría la actual generación de
adolescentes, consideran pertinente que a la
generación sucesora se le impartan clases de
educación sexual, prevención y reproducción, para
que aquellas historias no se repitan. Además en
concordancia con (Tapia, Muñoz, & Rosero, 2015)
es realmente importante que los padres de los
adolescentes sean su pilar de apoyo emocional y a la
vez educacional, compartiendo conocimientos sobre
reproducción sexual, y en caso de desconocerlos,
lograr que sus hijos alcancen obtener dicho
conocimiento por parte de personas académicamente
preparadas para llevar a cabo la enseñanza, porque ni
una sola madre adolescente se encuentra preparada
para serlo, es un hecho que todas ellas reconocen,
incluso muchas alegan no conocer sobre educación
sexual o métodos anticonceptivos, así como otras
madres adolescentes cuyo preservativo no funcionó,
es importante que las personas que están en el entorno
de éstas madres adolescentes las acompañen en el
aspecto emocional.
De las consecuencias inmediatas que acarrea un
embarazo en la adolescencia de acuerdo a (Loredo,
Vargas, Casas, González, & Gutiérrez, 2015), es
indispensable considerar que las consecuencias del
embarazo adolescente afectan a ambos miembros de
la pareja, aunque probablemente es la mujer quien
más las sufre. De ellas, destacan la fuerte carga
emocional como consecuencia de su cambio físico y
por la influencia, habitualmente negativa, del medio
donde vive. En el cuadro II se describen las más
frecuentes. Cuando ella informa a la familia de su
embarazo, habitualmente es reprendida por sus
padres u otros familiares, quienes la culpan de
sentirse defraudados por su acción. De esta manera,
es agredida emocional y, en ocasiones, físicamente.
En algunos momentos también puede ser agredida
por su pareja. Como consecuencia de su nueva
condición, la adolescente puede presentar
comportamientos poco habituales, destacando el
descuido de su salud física y emocional, tales como
infringirse daño físico e incluso provocarse el aborto.
En concordancia con lo expuesto en el párrafo
anterior, incluimos a (Torres, Zambrano, Jumbo, &
Brito, 2018) que con su estudio demostraron que los
factores psicosociales representan uno de los
principales causantes de embarazos en adolescente
incrementando los costos de la nación debido a las
tasas de mortalidad en abortos y entre otras
complicaciones sociales y médicas que se presentan
en aquellas mujeres embarazadas que no están edad
apta para tener hijos. Lo que conlleva a la deserción
escolar, ya que, los alumnos abandonan sus estudios
a edades sumamente corta por tener que cumplir con
las responsabilidades que acarrea la maternidad
trayendo frustraciones a sus vidas e
incrementando pérdidas en los ingresos de la nación
que si se hubiese tomado o tratado de crear campañas
de prevención de embarazos precoz. De éste dato
podemos decir que nuestro conocimiento obtenido de
manera empírica, confirma que ciertamente resulta
más difícil para la adolescente femenina, que para el
adolescente masculino atravesar las etapas de un
embarazo precoz, lidiar con la maternidad como
estilo de vida, adaptarse de manera financiera y el
poder continuar con los estudios, así como también
nuestro país gasta más en mantener una ciudadana
adolescente y a su hijo, que realizando campañas de
prevención de embarazos no deseados, incluso
pueden mejorar la calidad de preservativos, en lugar
de permitir que los adolescentes desconozcan sobre
salud sexual y reproductiva.
Existe punto de coincidencia con varios autores
respecto a los riesgos de salud que existen en los
casos de embarazos en adolescentes El embarazo en
este período tiene importantes consecuencias sobre la
madre adolescente y su hijo. En la madre se destacan
las hemorragias, el trabajo de parto prolongado,
infección urinaria, bacteriuria asintomática,