ISSN 2773-7705
Periodo. Julio - Diciembre 2025
Vol. 13, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://revistas.itsup.edu.ec/index.php/Higia
capital in health and self-regulation. Recent
studies reveal that each additional year of
schooling can reduce adult mortality by 9%.
Research also points out that health
problems, such as obesity and mental
disorders, can negatively affect educational
performance and increase school dropout
rates. Public policies should address these
interactions in an integrated manner,
implementing cross-sectoral strategies that
consider both education and health. The
findings suggest that effective interventions
in vulnerable contexts can improve both
learning and health indicators.
Keywords: interrelationship, well-being,
inequality, intervention, policies.
Introducción
La educación y la salud constituyen dos de
los determinantes sociales más críticos para
el desarrollo humano y la equidad social. En
las últimas décadas, la evidencia científica
ha demostrado que esta relación no es
meramente correlacional, sino causal y
bidireccional, con mecanismos complejos
que operan a lo largo del curso de la vida
(Braveman & Gottlieb, 2014; Lleras-Muney
et al., 2022). Una mayor educación se asocia
con mejores resultados en salud, desde una
alta esperanza de vida hasta una menor
incidencia de enfermedades crónicas, una
buena salud, a su vez, facilita el acceso y la
permanencia en el sistema educativo (Eide
& Showalter, 2012; Lundborg et al., 2022).
Este vínculo sinérgico ha sido ampliamente
investigado desde disciplinas como la
epidemiología social, la economía de la
salud y las neurociencias, consolidándose
como un eje prioritario para el diseño de
políticas públicas reales.
El impacto de la educación en la salud
trasciende el ámbito individual, influyendo
en el desarrollo económico y la cohesión
social de las naciones. Estudios recientes
indican que incrementar el nivel educativo
promedio de la población conduce a
significativas reducciones en la mortalidad
infantil, la prevalencia de enfermedades
infecciosas y las disparidades en el acceso a
servicios médicos (Galama et al., 2022). Un
análisis longitudinal realizados en países de
primer mundo encontró que cada año
adicional de escolaridad reduce la
mortalidad en adultos en un 9%, efecto
comparable a las intervenciones médicas de
alto costo (Lleras-Muney et al., 2022). Sin
embargo, esta relación no es unidireccional
ya que las condiciones de salud
especialmente en etapas tempranas del
desarrollo juegan un papel crucial en la
capacidad de aprendizaje, la asistencia
escolar y las futuras oportunidades
económicas (Currie & Rossin-Slater, 2015).
Este artículo busca una revisión nueva de la
literatura científica sobre la interacción entre
educación y salud, integrando hallazgos
empíricos desde una perspectiva
multidisciplinaria.
La asociación entre la educación y salud se
puede explicar a través de múltiples
mecanismos interconectados, los cuales han
sido documentados en la reciente literatura.
Desde la perspectiva del capital humano en
salud (Grossman, 2006), la educación da la
capacidad a los individuos para procesar,
adoptar métodos y acceder a servicios
sanitarios (Lleras-Muney, et al., 2022).
Estudios recientes confirman que las
personas con mayor nivel educativo
presentan un mayor acceso a tratamientos
médicos, una menor prevalencia de obesidad
y un menor consumo de tabaco (Zajacova &
Lawrence, 2022).
Además, la educación fomenta la
autorregulación, la perseverancia y la
capacidad de planificación que son cruciales
para mantenerse con una vida saludables
(Urbina, 2024). Otro estudio encontró que
los individuos con mayor educación tienen
un 30% de probabilidad de desarrollar
enfermedades cardiovasculares, por contar
con mayor exposición al estrés (Guzmán-
Tordecilla et al., 2020).
Por otro lado, la salud afecta a la educación
a través de vías biológicas tanto como
psicosociales. De igual manera el sobrepeso
y la obesidad en niños y adolescentes afectan
a los procesos cognitivos y pueden alterar el
aprendizaje escolar. En particular, las
denominadas funciones ejecutivas, como la
capacidad de inhibición de la respuesta, el