ISSN 2773-7705
Periodo. Julio - Diciembre 2025
Vol. 13, Nro. 2, Publicado 2025-12-31
https://revistas.itsup.edu.ec/index.php/Higia
Abstract
Skin aging is a physiological process that leads to
multiple visible changes in the skin, such as loss
of elasticity, the appearance of wrinkles, and
decreased radiance, especially in women between
50 and 60 years of age. Given the growing
demand for safe and effective aesthetic
alternatives, this study aimed to evaluate the
efficacy of combining microneedling with the
application of cosmetic peptides, specifically
Argireline, recognized for its ability to simulate
the effects of botulinum toxin without its adverse
effects. A quantitative methodology with a quasi-
experimental design was applied to a sample of
25 women with visible signs of facial aging.
Using clinical scales and structured surveys,
parameters such as hydration, texture, elasticity,
radiance, and wrinkle depth were measured
before and after treatment. The results showed
significant improvements in all indicators
analyzed in the group receiving the combined
treatment, highlighting a high perception of
effectiveness (88%) and overall satisfaction
(84%) among participants. Furthermore, it was
evident that microneedling favors the transdermal
penetration of Argireline, enhancing its
rejuvenating action. The absence of significant
adverse effects and the good tolerance of the
treatment support its safety. In conclusion, the
combination of microneedling with Argireline is
consolidated as an innovative, minimally
invasive, and scientifically supported aesthetic
option for the prevention and treatment of skin
aging, with positive implications for both the
physical appearance and emotional well-being of
patients.
Keywords: Microneedling, Argireline, skin
aging, facial rejuvenation, cosmetic peptides.
Introducción
El envejecimiento de la piel es un proceso
fisiológico inevitable que afecta la apariencia,
estructura y funcionalidad de la piel con el paso
del tiempo. Este fenómeno, que preocupa cada
vez más a la población adulta, especialmente a
mujeres entre 50 y 60 años, no solo se manifiesta
por arrugas, flacidez o pérdida de luminosidad,
sino también por una disminución de los
mecanismos regenerativos naturales del
organismo. Como afirma Pakla-Misiur et al.,
(2021), la piel envejece como consecuencia de
factores intrínsecos relacionados con el reloj
biológico y factores extrínsecos, entre los que
destacan la exposición a radiación ultravioleta, la
contaminación, el estrés oxidativo y los hábitos
poco saludables como el tabaquismo y la mala
alimentación. Esta realidad ha generado un
notable interés en la búsqueda de procedimientos
no invasivos y efectivos que permitan atenuar o
prevenir los signos visibles del envejecimiento
cutáneo sin comprometer la salud del paciente.
En este contexto, han surgido múltiples
alternativas cosméticas y estéticas que combinan
tecnología, ciencia y salud. Una de ellas es la
micropunción o microneedling, técnica que
consiste en la creación de microcanales
controlados en la epidermis y dermis superficial,
lo cual estimula la producción de colágeno y
elastina, favoreciendo la regeneración celular. Al
ser un procedimiento mínimamente invasivo, su
aplicación es segura y permite mejorar la textura
y firmeza de la piel en corto plazo (2). Por otro
lado, los avances en cosmética molecular han
dado lugar a componentes bioactivos como el
Argireline (acetil hexapéptido-8), un péptido
sintético que actúa como inhibidor de la
contracción muscular, simulando el efecto de la
toxina botulínica pero sin sus riesgos.
Investigaciones como las de Camargo et al.,
(2017) señalan que el uso tópico de Argireline
contribuye significativamente a la reducción de
arrugas dinámicas en áreas como la frente y el
contorno de ojos.